martes, noviembre 20, 2012

11


    ¿Y cuántos años cumple tu sobrina?
    Once.
Latido.
    Está bien lejos eso.
    ¿Qué?
    El año en que tuve once.
Latido.
    Fue un buen año. Año de mundial. Aunque es una lástima que Holanda no haya podido ganarle a Alemania.
    Ah, sí?
    Claro, 2 –1. Era un equipo tremendo ese de Beckenbauer, con Gerard Müeller que fue el máximo goleador de ese mundial.
    Era cuando uno se ponía pantalón cortico y unos tenis sucios y torcidos y salía a jugar pelota.
    No jugaba fútbol… era muy malo. Ya a los once estaba metido de tiempo completo en los libros.
Latido.
    A los nueve había leído Hamlet, por supuesto no lo entendí. Bueno, entendí que se trataba de un loco que se hacía el loco para que los demás lo tomaran por loco y así poder hacer las locuras que tenía que hacer.
Latido.
    A los once no cambiaba un ejército de soldaditos de plomo por ningún libro.
         Y yo ya estaba con todo Twain encima, y luego Verne y claro, Dumas, 
          Dickens… y ese, el negro, Edgar Allan Poe.

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