domingo, marzo 27, 2005

Sobrenotas

Las jugadas del cronista: Pirry no pierde el sentido
Como siempre mantenemos la mirada atenta a lo que hace Pirry en sus espacios de sábado y lunes en las noches. Y tenemos que reiterar nuestro reconocimiento a la labor del loco cronista. La nota sobre el Medellín de San Salvador y Fredy López el artista de la terraza, en contraposición a las visiones recortadas y rotuladoras de medios como la prestigiosa, mas no por ello infalible, Newsweek, deja un delicioso sabor en la boca. Un orgullo innegable y sano. Un gusto por el estilo narrativo. Una jugada perfecta.

Y viene el remate con dos joyas: la primera crónica de María Cé. Sánchez, a quien ya le echamos el ojo en la edición pasada de EO, mostrando sin lugar al vacío que ya está inoculada con el virus pernicioso y creativo del director de ese circo insólito y único de El mundo según Pirry. Y no contento con darnos ese aperitivo que promete suculentos platos por venir, nos suelta esa gema esquiva y original de la «campaña por los derechos laborales del Papa», la tapa. Eso sólo se le podía ocurrir a este simpático desatado que hace menos insufribles las noches sabatinas.

De nuevo, Pirry, gracias hermano.

Las 48 de 24
Siguen las protestas de los televidentes seguidores de la serie de la cadena Fox, 24, protagonizada por Kieffer Sutherland (por la que recibió el Globo de Oro en 2003) y que relata en simulacro de tiempo real las veinticuatro horas en la vida de un agente antiterrorista, por la abrupta suspensión de que fue víctima por segunda ocasión, además.

Caracol Televisión aduce que la serie en Colombia no ha pegado… apenas en los cientos de telespectadores insatisfechos que están abarrotando los buzones de los medios y que en realidad representan a miles que no escriben pero igual se quejan. Por favor, Señores, más respeto con la audiencia. No más salidas del paso. Mantengan su propuesta: programación, horarios, emisión. De otra forma ya no se hablará de 24 sino de 48 porque al parecer en nuestro país al infatigable Jack Bauer le tocó trabajar el doble.

24 es una alternativa interesante desde el punto de vista de la puesta en escena y la edición, sin dejar de lado la inmediatez de sus contenidos y la calidad de sus actores. El experimento de narrar en tiempo real es tan al límite que el reloj interno de la historia (que orienta al espectador en cada episodio), sigue avanzando durante el corte a comerciales de tal manera que al reiniciar, ha contabilizado el tiempo fuera del aire. Hay ideas, hay dinámica y lo más importante… hay audiencia. No lo duden tanto, programadores, alguien toca a su puerta, es el correo.

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