¿Por qué contrataron a Lorena si era tan sobreactuada muchacha?
En las vueltas y vueltas que da el melodramonón de ‘Pasión de gavilanes’ (RTI, TELEMUNDO Y CARACOL), escrita por Julio Jiménez, llama poderosamente la atención la pésima interpretación de Lorena Meritano (Dínora Rosales) que contrasta con la del resto del elenco. Cierto que el balance actores nacionales versus extranjeros sigue a favor de los nuestros (con la ineludible presencia escénica de Jorge Cao), no se puede desconocer que la mayoría de los visitantes lo hace a cabalidad y dentro de las reglas de juego que imprime siempre la dramaturgia de Jiménez: recargada, oscura, polarizada y maniquea. Una estrategia de compulsión emocional que al notable autor le ha dado resultado y reconocimiento. Sin embargo, el caso de Meritano es molesto. Al mejor estilo de ‘te grito, te convenzo’, con una expresión corporal indigestante (es que la pantalla menor no aguanta tanto manoteo y gesticulación exagerada), la actriz sorprende. ¿Es esta acaso la misma de la deliciosa ‘La lectora’ (RCN, Pepe Sánchez)? Pues queda la duda: ¿es la actriz o es el peso de Jiménez? Cualquiera que sea la respuesta no salva la puesta en escena de la telenovela. Hay siempre un límite invisible que no se debe nunca cruzar, cada director lo sabe...y acá, señores, se cruzó sin remordimiento alguno.
El eje se mete a la franja y Telepacífico crea opinión
Como dos valiosos ejemplos de lo que puede ser la televisión pública regional, a propósito del tema central de esta semana, traemos a cuento estas experiencias que demuestran la singularidad del futuro posible.
Con renovado entusiasmo tras cumplir doce años al aire, el canal regional TELECAFÉ, lanza un programa en la competida franja matutina, con el sugestivo nombre de ‘Buenos días, Eje’. Reconforta que se corra le riesgo de proponerle al televidente de la provincia cafetera, un alternativa propia frente a la oferta nacional que por cierto en los últimos meses ha entrado en veloz crisis de identidad y estilo. Con un equipo humano ameno y conocedor de la región, el canal regional le apuesta a que sí se puede hacer televisión autóctona con recursividad y domino.
Y en días pasados, el canal regional TELEPACÍFICO además de renovar su imagen corporativa con un nuevo logotipo, bastante agradable y de impacto visual, estrenó un nuevo espacio de opinión al mediodía, llamado D3. Con un sobrio y moderno estilo, el programa explora en los vericuetos de la realidad vallecaucana, apoyándose en una cuidadosa e inmediata investigación, que el presentador consulta en un computador portátil que además de mostrar que no hay que pretender saberlo todo para hablar de un tema, sirve como escenografía de actualidad. Las notas especiales con adecuada y limpia edición y la selección de personajes que convocan a la polémica y la controversia, contribuyen a crear una atmósfera interesante y por qué no, refrescante. Habría eso sí que ir un poco más allá en la estrategia del debate e invitar a personalidades con opuestas posiciones frente a los temas tratados.
Damos la bienvenida a estos esfuerzos que con el apoyo de la teleaudiencia y una adecuada campaña de promoción se pueden convertir en ejemplos válidos y replicables para el desarrollo y supervivencia de la televisión pública regional.
PS
EO desea agradecer la colaboración del pequeño Mac20Min en la edición de esta semana.
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