jueves, febrero 24, 2005

Sobrenotas

Manuel José, el Señor Oscuro
¿Qué se trae Manuel José Chávez entre manos interpretando a Ernesto Manrique en La saga: Negocio de Familia, la ambivalente telenovela de Caracol? Por lo pronto demostrar que no sólo de Robinson, Diego y Juan Carlos vive la historia para gusto de sus directores y productores. Y por esa misma vía, de los espectadores. El muchacho está jugado. No se trata de contar con un personaje de ritos y tonos precisos. A este bien plasmado carácter, Manuel José le imprime un sello ineludible de oscuridad y turbulencia que arrastra el destino de toda la familia Manrique. Tampoco es la negra apariencia. Ni su inexistente sonrisa. Menos el notable trabajo en la voz (atributo no muy alto en Chávez). Es todo eso y algo más. Una chispa impredecible.

El regreso de Tatiana Ariza
Aunque en EO aún no exploramos el nuevo magazín de la tarde del canal Caracol, Esta tarde, nombre que remite inmediatamente a ese estupendo nocturno, Esta noche, que durante varios años condujeron Gloria, Pilar y Camilo (Valencia de C, Castaño y Pombo), nos complace saber del regreso de Tatiana Ariza. Tatiana desapareció intempestivamente de la interesante sección de turismo y rescate cultural del noticiero, dándole caldo y seco a las aparatosas secciones de farándula. Ahora al lado de Escola, la misma Pilar y el resto de presentadores, con seguridad va a corroborar una vez más porque le pone tanto dulce de calidad a su trabajo profesional. ¡Bienvenida!

Se habla español
Ni hablar. La nueva campaña de una de las empresas de bebidas tipo cola que abandera nuestro Juanes rompe el saco. No sólo es la pega del tour mundial de seguidores. Es la gracia del giro final. Y lo mejor, la actuación del bacán. Por esa senda han caminado ya muchos. Extranjeros de largo (y a ratos, corto) vuelo como Michael Jackson, Britney Spears, Cristina Aguilera, Ricky Martin, Enrique Iglesias, y en su momento, nuestra ahora escondida, Shakira… Ideas han ido y venido, mientras la competencia se quedó sin que le afectara en lo más mínimo, en su estilo menos espectacular y más emocional. Y sí, es Juanes pero no hace falta ser colombiano para reconocer la calidad indiscutible de su talento y la autenticidad de su visión nacionalista. Diáfano y sin excesos. Buen ejemplo de tolerancia y frescura.

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