martes, julio 03, 2012

Lloviznas lentas / Del Libro Cero


CIUDAD DE LLUVIA Y SOL

Un solitario rayo mecido

en la mañana viajera.

Desde El Nudo sopla
un viento sigiloso
con la precisa misión
de extraviarse entre los cuerpos
callejeros.

Las arterias estrechas y sofocadas,
las aceras pobladas de ventas al aire,
los pasos repetidos
y multitudinarios.

Un solitario rayo mecido
en la tarde peregrina.

Una profunda herida
en el valle cansado,
a dos pasos de la cordillera
la muralla oscura de verdes azulados
cierra la mirada allá
al puro final de la Octava.

Un principio diverso,
un sinfín promisorio.

Ciudad de sol y lluvia
amplia estela de vida
alegre y trabajadora.
Los mil y un arroyos de voces
amables y serviciales,
toda la furia paciente,
nada la vergüenza intimidante.

Un solitario rayo mecido
en la noche visitadora.

La prisa inquieta y atrevida
de los ciudadanos
cruzando voraces las esquinas,
sin remordimiento alguno,
contra toda conciencia.

Ciudad de lluvia y sol,
Pereira chiquita y enorme,
crecida entre vaivenes y temblores
y dispuesta a permanecer
sonriente y vivaz,
pese al total infortunio
de su entrabado porvenir
de putas, mulas y traficantes,
fugitivos traidores del arte pionero
de los montañeros entrañables
de carriel aplomado,
la lengua vivaracha
y el tiple cantor.

Un solitario rayo mecido
en la madrugada valerosa.

Cuán difusa tu silueta
ahora que la guerra enardece
en su ancianidad y obstinación.



LA HERENCIA

Todo fue entregado
sin pausa ni medida,
la única balanza el amor
encendido en la borrasca
de la intuición primera,
suplente ágil de toda
escuela de padres.

Y sin embargo, de entre
los dones adorables
y en justa disposición,
dos apenas en su singular
simpleza, apacentadora del alma,
domestican con exceso
la gratitud.

Una mañana de todos los días
trajo en su abrigo conmovedor,
la caricia duradera y fiel
de cinco inseparables amigas.
Vocales cimbreantes,
vocales estelares,
a e i o u conjurando el silencio.
Y al amanecer de otros días
con su laboriosa trama de horas,
arribaron las consonantes puras
anillando las sílabas primordiales,
en parejas florecidas
de sonido y sentido.

La cifra perfecta
de la conciencia lectora.

Las palabras bordando las cosas
para rehacer la existencia
de un mundo donde inventar
otro universo
lleno de la imaginación certera
del niño fabulador.

En la espiral de lecciones
rayando cuadernos de doble línea
y marginada página de rojo límite,
brotó alborozada la costura primera
de las ideas, aquellas viajeras
del tiempo y presencias de
un tejido único y particular,
esencia fundacional de una
manera de narrar la leyenda
de la vida.

A los seres infinitos,
los hacedores de este aliento,
resta tan sólo renovar
el gesto, gracias
por estos dones,
leer y escribir,
herencia sin par,
gozo total y voraz.



LAS CIUDADES DE LAS PALABRAS

En toda la vastedad terrenal
no hay prodigio más poderoso,
las ciudades de las palabras,
territorios fugaces y perennes,
rompecabezas entrañables
de vida ensoñada.

1 comentario:

  1. Hay un mapa para construir lo qué es la palabra en cada entrega ´poética suya Luis. Algo lo obsesiona Luis, quizá descubrir que hay más allá, detrás de cada letra y cada tono al leerla, como si de ahí partiera el lenguaje, los libros, los diálogos, el mito fundacional habrá en estos poemas. Están quienes corren por aquella Pereira de CIudad de lluvia y sol, siempre su voz presente. Abrazos Luis.

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