En esta edición de los premios de la Academia, mis predicciones sobre los premiados en la noche del Calvito no se ajustan a lo que antes solía hacer.
No solo porque la importancia de los Óscares se hace cada vez más relativa, por motivos que van desde su confiabilidad, pasando por su limitada cobertura mundial al momento de considerar las nominaciones, hasta su racismo, sexismo y demás ideas ultraconservadoras que pese a los recientes cambios, no logran opacar su pérdida de prestigio e imagen. También es diferente en esta ocasión, porque no fue posible como en años previos hacer la miranda en una sala de cine, de todas las pelis nominadas y así tener un mejor criterio al momento de considerar cada categoría. Solo pude ver 7 de las 10 nominadas a mejor peli.
Y además, hice una mezcla entre las que considero serán las ganadoras de acuerdo con las quinielas de críticos y las que quisiera que ganaran por apreciación cinéfila personal. Ese es el caso, por ejemplo, de Kristen Stewart por su papel de Diana Spencer. Desde hace mucho le sigo los encuadres a esta subvalorada actriz y me parece que le llegó el momento. Ya había sorprendido a Europa con su papel de reparto -que le valió un César- en Las Nubes de Sils María (2015), al lado de la inmensa Juliette Binoche. Holly, con su gusto por las transformaciones, seguramente le dará el Oscar a Jessica Chestain y será muy merecido porque es una actriz profunda, versátil y seria, y en su interpretación de Tammy Faye, predicadora evangelista en crisis, no rebaja nota.
En cuanto a la mejor peli debe ser para El Poder del Perro, aunque una vez más es posible que se presente un sobrepaso con Coda, en un giro que recuerda momentos como cuando Brokeback Mountain (Ang Lee, 2005) perdió absurdamente frente a la olvidable Crash (Paul Haggis, 2004) en 2006.
Desde peque he seguido año tras año el espectáculo televisivo y mediático de los Oscars (cuando hojeaba las revistas Vanidades de mi tía Rosmira buscado la sección “Del Cine y sus Estrellas”), muchas pelis han mojado con su hermoso rayo azul mi mirada por seguir sus tendencias y mucho más ha cambiado en todo el planeta Azul, así que si me preguntan por qué aún le dedico tiempo de mis mirandas a la fiesta del Calvito, les diré que es porque pese a todo, lo que prevalece es el cine con todas sus posibilidades y porque de cuando en cuando, Holly suele revelarnos algunos relatos duraderos e inolvidables.
Solo tomé en cuenta las Cinco Grandes Categorías. Aunque, estaría muy bueno que ganara The Mitchells vs The Machines en la de Mejor Animada… y de pronto, un bombazo con Andrew Garfield en Mejor Actor por su soberbio Tick, Tick… Boom!
Qldla.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario